Un gran exit. Just Eat compra Sindelantal.

Este es un homenaje a dos grandes emprendedores que han hecho su trabajo, un gran trabajo.

En octubre de 2010 invertía como business angel en dos personas, en Evaristo Babé y en Diego Ballesteros y por extensión en su proyecto Sindelantal.

Por entonces se decía lo de siempre: que había ya mucha competencia, que era un negocio muy demandante de inversión, que ya se había hecho y nadie lo había conseguido, que el mercado no estaba preparado, que iban a venir los grandes players internacionales y que eso, que eran muy grandes…

Pero no se contaba con lo más importante en un negocio, con quien se mueve al son del mercado y es capaz de pelearlas todas. Por entonces unos cuantos individuales vimos que Varis y Diego tenían madera, que iban a ser capaces de hacer el camino y desde el primer momento tomaron una estrategia adecuada en la que se unieron a un equipo asesor muy potente que les dio un empuje inicial grande.

Y con el paso del tiempo tampoco nos equivocamos. En menos de dos años son comprados por Just-Eat, el líder mundial de comida a domicilio después de ganarles constantemente en número de restaurantes, pedidos, ventas, tráfico… ¡en todo!

En este tiempo he tenido la suerte de estar en primera línea de la compañía. Diego y Varis siempre me han querido en el Consejo, primero como inversor individual y después como representante de Vitamina K que entró en dos ampliaciones de capital convirtiéndose en el máximo accionista de la compañía tras los fundadores.

Y estar en primera línea significa estar en todas. Significa apoyar desde Vitamina K como la inversión más importante del fondo, significa mandar cada flyer de restaurantes a domicilio que llegaban a casa para la base de datos, significa irte a Londres a negociar con el comprador, significa participar en el reto del pan de molde, significa reírme hasta la extenuación con el gran Varis, con cada uno de sus newsletters, con ese toque de empresa profesional con un toque gamberro, eso también son las startups.

Y por supuesto significa haber aprendido muchísimas cosas sobre cómo invertir y gente con la que te quieres juntar en todas las aventuras. Cuantas cosas han pasado en estos casi dos años. Que bonito era verles crecer en esa oficina de Trafalgar, en esos inicios con Mumumio, que bien me lo pasé en esos consejos en Tapanco con Juan Manuel de Mingo y con Rafa Garrido y en los cuales se gestó la idea de Vitamina K…

Pero más que recuerdos por encima de ellos hoy toca decir un hasta pronto y un gracias. Gracias Diego, gracias Varis por vuestro tiempo y por vuestra generosidad. Habéis hecho que en España haya un gran exit del que acordarse y que estos señores daneses que nos compran se queden una compañía magnífica de la que da pena despedirse.

¿Qué hace falta de verdad para que España sea Silicon Valley?

Anda que no se han escrito líneas y líneas sobre esto, anda que no magnificamos lo que hay en la costa oeste americana y machacamos lo de aquí. Que malos que somos, que buenos que son. Nuestros políticos es que son tontos y los de allí súper listos, los emprendedores no molamos nada aquí y allí molan mazo, los inversores aquí no tienen dinero y allí están forrados y tal y cual.

Y eso dando por hecho que hay que hacer algo igual aquí que allí y que en Silicon Valley todo es bueno y aquí no hay nada mejor pero sigamos con el copiar y pegar.

Cuando queremos sacar los deberes de lo que hay que hacer aquí pues salen las recetas de siempre con las que por supuesto estoy totalmente de acuerdo

  • Que hay que fomentar el espíritu emprendedor aunque en eso no podemos quejarnos porque de moda de moda estamos.
  • Que las universidades aquí no funcionan y allí funcionan de narices y cada vez hay menos ingenieros por este lado del charco.
  • Que aquí fracasar está mal visto y encima la ley no favorece el mismo, lo penaliza.
  • Y un largo etcétera que no voy a repetir, para eso hay magníficos artículos y solo hay que buscar en Google.

Como digo no voy a decir lo de siempre, creo que voy a dar una receta imbatible: Para que esto avance solo hay que hacer que los inversores en todas sus fases se forren a ganar dinero.

Pues si, cuando se fueron tras la burbuja lo que pasó es que perdieron mucho dinero, lo demás es secundario. Le podemos dar muchas vueltas pero el principal motivo fue eso. Perdieron mucha pasta y los retiró de la inversión en empresas tecnológicas.

Ya Iñaki, pero ¿cómo se llega a eso? ¿cómo se recupera aún más esa inversión? ¿cómo hacemos que inviertan en las fases de los proyectos donde no hay dinero? Pues fácil, mira tu proyecto y piensa

  1. Si no es una burra que vendes o un Powerpoint precioso y ya andas peleando en la calle, por cada cliente y no estás cómodo en tu salón o en tu trabajo por cuenta ajena. Si tienes un equipo de gente que muerde, que tiene los ojos inyectados en sangre.
  2. Si inviertes tu dinero y arriesgas tu vida igual que ellos arriesgan su dinero.
  3. Si te pones un sueldo lógico y no pretendes que te paguen barbaridades además de darte un gran porcentaje de capital.
  4. Si te pones en el lugar del inversor y te das cuenta que la gente invierte para ganar dinero, para multiplicar su inversión por mucho y no para mantenerte a ti y a varias familias.
  5. Si estás siendo generoso en la valoración de tu empresa, si no es «tu tesoro» como Gollum y no te afecta «lo que vale mi mismo modelo en Estados Unidos»
  6. Si das seguridad a tus inversores con vetos y les garantizas que por ejemplo ellos recuperan su dinero antes que tu con un «liquidation preference».
  7. Si cada vez que las cosas van mal lo primero que haces es ir a contárselo. Si no mientes, si no vendes motos, si…

Estoy seguro que si todos los proyectos fueran así los inversores estarían muy tranquilos dentro de la incertidumbre que es invertir en startups. Algunos ganarán y otros perderán pero las ganadoras darán más caudal al río. Y probablemente ellos serán los más interesados en presionar para que se vayan consiguiendo el resto de cosas tan necesarias.

Y lo digo yo que primero soy emprendedor y luego me he dedicado a ahorrar dineros para invertir. Es muy gracioso el «run run» de que no hay dinero y que los inversores tal y cual cuando para mi es lo contrario, el problema es la ausencia de buenos proyectos invertibles y emprendedores que merecen la pena y entienden lo que necesita un inversor. Silicon Valley empieza en tu proyecto y tu eres responsable de que el ecosistema se retroalimente en España, no mires hacia otro lado.

Adiós Facebook

Nos dedicamos a economizar muchas cosas de nuestra vida y creo que muchas veces no nos damos cuenta del uso que le damos a las redes sociales y el tiempo que empleamos cada día y como es verano pues eso, uno piensa cosas raras… Pensaba que Facebook no me aporta casi nada y me hace perder el tiempo más de lo que puedo ganar y como soy así, acción reacción pues eso, cierro la cuenta de Facebook.

Pero… ¿No me parece una gran empresa? ¿No es una gran herramienta? Al contrario, me parece un proyecto alucinante alucinante construido en un tiempo récord y que ha conseguido dar ejemplo a muchos emprendedores en el mundo. Repito mucho una frase y es que la película «La Red Social» y la muerte de Steve Jobs han hecho muchísimo más por los emprendedores en todo el mundo que muchas iniciativas de gobiernos y escuelas de negocio.

Siendo una gran herramienta cierto es que puede haber influido que mi uso de Facebook no creo que haya sido muy normal. No me gusta compartir mi vida con todo el mundo y todo lo que mostraba era de perfil profesional, de coches o de proyectos en los que pueda estar metido. ¿Quizá haya sido un uso incorrecto el detonante?

Al final uno echa cuentas y ve lo que gana y lo que pierde y es fácil decidir. ¿Qué gano en Facebook? Sin duda haber encontrado a gente que quizá no habría encontrado o de la que no hubiera sabido de su vida. ¿y qué pierdo? Tiempo, sin duda tiempo y saber detalles de la gente que no me interesan, demasiado detalle muchas veces…

Dejaré el post unos días linkado desde mi perfil de Facebook y con una reverencia… Bye Mark!

Invierto en un equipazo. Invierto en Saluspot.

Seis de mayo de 2010, Instituto de Empresa. Me convoca el gran Gary Stewart para que hable de coches junto con Carlota Mateos de Rusticae, Miguel Arias de Imaste y los fundadores de Citydeal: Gonzalo Castellano y Philipp Hasskamp.

Recuerdo perfectamente el día pero especialmente la charla de Gonzalo y Phil hablando de Citydeal. Hablaban de números apabullantes de tráfico, usuarios, deals… Mi esperanza en su presentación era que no podía ser, que los datos de crecimiento semanal que nos daban tenían que ser al menos mensuales. Hoy no extrañan esos números, hoy cuadra ese crecimiento porque ya nos hemos acostumbrado a los datos de los Groupon y del resto de competidores mundiales pero ese día yo me lo llevaba a comparar con coches.com y vaya, como que me quedaba lejos 🙂

Al salir de la charla me presenté a Phil y a Gonzalo y les gasté una broma. Les dije que suponía que los datos que daban eran mensuales y no semanales y claro, no lo eran… Ese crecimiento brutal les llevó a una de las operaciones más exitosas de Internet basadas en España y, por el carácter de los dos, probablemente a una de las más desconocidas. Y es que once días después, el diecisiete de mayo, se conoció la compra de Citydeal por Groupon lo que para mi ponía a los dos en un dimensión poco conocida en España.

Phil y Gonzalo habían salido del IE y habían visto que el modelo de Groupon tenía sentido y que no existía en Europa. Con cuatro millones de euros de funding de la mano de Holtzbrinck Ventures y Rocket Internet (los famosos Samwer Brothers) montaron en cinco meses un monstruo que operaba por entonces en 16 países, 80 ciudades y tenía 600 empleados. El monstruo fue de interés del competidor americano que hoy muchos conocemos y que cotiza desde hace tiempo en el Nasdaq con el nombre de Groupon.

Con el tiempo he ido teniendo una gran relación con los dos, especialmente con Gonzalo con el que nos embarcamos en el sueño de Vitamina K. Siempre le decía que en lo siguiente en lo que se metieran me gustaría ayudarles al menos en inversión, fuera lo que fuera, sin que me contaran el modelo, me daba igual. Y así ha sido y por esto hoy escribo estas líneas.

He roto mi compromiso de no invertir más que a través de Vitamina K y he invertido en su nuevo proyecto, en Saluspot. Pensaba que tenía que elegir y destinar mi dinero a coches.com y a las inversiones del fondo pero esto es distinto, merecía la excepción.

Y ¿por qué me salto mi propia decisión? ¿Por qué es distinto? Porque es la ronda de los FFF en la cual Vitamina K no puede invertir y porque se invierte en emprendedores y no conozco ninguno con esta capacidad de ejecución y con los que esté tan alineado. El modelo muchos dirán que es uno de esos que tanta gente empieza pero que es de muy difícil ejecución. Justo es por esto por lo que invierto en Saluspot, porque estoy convencido que ese magnífico equipo va a conseguir lo que nadie ha conseguido tal y como lo hicieron con el modelo de los groupones donde aún los competidores están peleando, dos años después de su operación…

Time will tell. Happy to join Saluspot. Gracias Phil, gracias Gonzalo.

Una delaración de intenciones

Sigo cañero, sigo limón. Hoy va de cosas claras, hoy va de acción.

Y es que sigo viendo mucho desánimo, mucho «con la que está cayendo» y creo que hay que trabajar y animarse. Creo que con mucho esfuerzo, una sonrisa y una «actitud zen» todo cambia pero creo que desgraciadamente en este país no basta con esto, se necesita algo más.

Porque esta España que a muchos nos duele es una España acostumbrada, acostumbrada a que corra el vino, a que la noche sea larga y sea VISA quien corre con la fiesta. Y cuando VISA y quien nos ha dejado el dinero lo piden de vuelta pues oye, que qué injusticia, que los mercados nos atacan, que por qué, que si somos serios, ya, ya… Vamos allá.

¿Y qué nos falta?

Lo primero una declaración de intenciones, lo segundo, vendrá otro día pero va de ir contra quien hace las cosas mal, hasta el extremo. Que nos den a todos con el palo cuando nos equivocamos y que cada uno de nosotros podamos hacer algo cuando lo veamos, pero eso como digo viene otro día.

Hoy me separo del callarme y sólo dar ejemplo, hoy me rebelo levantando la voz. Hoy me uno a gente como Alberto Artero y a su tan actual «Españoles, rebelión o hundimiento, ustedes eligen» y a David Bonilla y su hashtag #weareatwar y a su declaración de intenciones. También estoy seguro que seré un empujón más para mucha gente que piensa lo mismo que yo. Que tenemos mucho que decir juntos y que ya vale de solo callar y dar ejemplo.

Y como va de declaración de intenciones voy a enumerar muchas cosas en favor de las que estoy y otras contra las que voy a luchar. Ni que decir que no están todas, que no están en orden de importancia y que seguro que hay algunas puntualizables. Si quieres añades, modificas y puntualizas pero empuja en la misma dirección, no vayas en contra, que una coma no sea lo importante, que sea el fondo y no la forma lo que te empuje. Este país aunque no te lo creas te necesita y tu necesitas a este país aunque te duela.

Así a borbotones se me ocurren muchas cosas que quiero…

  • Quiero trabajar, quiero que los lunes sean lunes y que no pase nada. Quiero esforzarme y dar ese ejemplo. Que mis hijos vean lo que yo he visto con mis padres, que la felicidad puede estar también en esto y que no pase nada, que sea un orgullo.
  • Quiero disfrutar, quiero hacerlo con una sonrisa, quiero transmitir alegría a mi alrededor. Quiero que me salgan las cosas bien o mal pero que lo importante sea el camino y no la meta, el medio y no cómo se llega al fin porque llegar se llega.
  • Quiero ser humilde y pensar en todo lo que tengo que aprender. Nunca seré un experto en nada, cuanto más sé de algo más puedo aprender. Quiero huír de los profesionales del vender humo, de aquellos que no dan valor y encima tienen un nombre. Si vales no te lo creas y si no vales no me engañes.
  • Quiero pensar y ayudar a quien quiere trabajar y no aceptar al que no quiere y que se mantiene en los puestos porque si.
  • Quiero ser solidario con el que no tiene. Y quiero siempre que se pueda darle la caña y enseñarle a pescar.
  • Quiero admirar y ensalzar a grandes personas que hay en nuestra sociedad. Quiero que quien gana mucho dinero, por supuesto haciendo las cosas bien, como hoy es noticia Javier Oliván, sea un orgullo para la sociedad y se le ponga como ejemplo.

Y otras que no quiero, otras contra las que estoy

  • No quiero instituciones ni políticos que hacen las cosas mal. Pero tampoco quiero engañarme, tenemos lo que somos y solo cambiando cada uno de nosotros se les cambia a ellos.
  • No quiero desunión entre los españoles. No quiero que en mucha gente siga viva la Guerra Civil, que sea un Madrid contra el Barça, los rojos contra los fachas, el PSOE y el PP. Quiero un país al que no solo lo unan desgracias como la muerte de Miguel Ángel Blanco y los atentados del 11-M
  • No quiero autocomplacencia. Quiero ser muy crítico conmigo mismo, no me quiero engañar. Quiero que los que estén a mi lado, y tu también si quieres, me ayudes y me des toda la caña del mundo cuando no hago las cosas bien. No quiero tener miedo del futuro, quiero cambiar lo que no vea bien en mi y quiero hacerlo con una sonrisa.
  • No quiero aceptar el «todo vale» y quiero ir contra la gente que lo representa. Quiero denunciarte si defraudas en el IVA, si me planteas que te despida para cobrar el paro, si veo que vives en el extranjero y cobras subsidios en España, si tienes empresas que se aprovechan de las administraciones. Y quiero que si yo lo hago me denuncies, que vayas contra mi.
  • No quiero que se deje de castigar al que hace las cosas mal. Quiero que se le castigue con todo el peso de la ley y que esto sea ejemplo también. Si haces las cosas mal pagas.

¿Y tú que quieres?