Back to basics. Vuelta a los inicios de coches.com

Telefonistas

Hace ya casi diez años empecé con mucha ilusión mi primer proyecto de Internet. Y si, empecé por los coches. Autodescuento era el lugar donde encontrar las mejores ofertas de coches nuevos. Fue una época maravillosa en una pequeña oficina. Mucho teléfono, mucho hablar con concesionarios, con usuarios. En definitiva mucha calle, mucha venta, mucho barro, mucha trinchera, mucha guerra.

Y aunque lo recuerdo con tremendo cariño no voy a mentir, se me hacía dura la venta telefónica y muchas veces la atención a los (pocos) usuarios que teníamos. Había que bregar mucho en un período de burbuja pinchada, con muchos concesionarios que lo de Internet les sonaba a chino y muchos usuarios que lo de «comprar un coche a través de Internet» ya era mandarín.

De esa época recuerdo muchas llamadas con cariño. Una muy salada fue la de una usuaria que nos dijo que estaba dudando entre comprar un BMW Serie 3 touring y un Mini. Ante la pregunta que le hice: «¿lo quieres gasolina o diésel?» se quedó tan ancha con un: «Ay, no sé. A mi no me preguntes esas cosas, yo soy chica. ¿Por qué no me preguntas por colores?». Otra llamada que me hizo mucha ilusión fue una recibida: el primer concesionario que quiso trabajar con nosotros sin que le llamáramos, ¡fue él el que nos llamó preguntando por nuestros servicios!. Con mucho cariño también recuerdo ayudar a un chico que le regalaba un coche a su novio por su aniversario. Se lo mandaban de San Sebastián a Madrid y  no iba a llegar en la fecha señalada…

Ya han sido muchos años de estas llamadas. En coches ahora hay un call center de atención al usuario y otro de atención al concesionario y ya no me toca hacer este trabajo. Y aunque hacen un espléndido trabajo he decidido ponerme manos a la obra, volver a las raíces y estar una semana entera de mi tiempo dándole al teléfono, hablando con los usuarios, con los concesionarios.

¿Que por qué hago esto? ¿No debería ocuparme de otras cosas? ¿Qué creo que me puede aportar a mi y a coches.com?

  1. Procesos: Si quieres ayudar a tu equipo nada mejor que hacer su trabajo.
  2. Exigencia: ¿Exiges lo que debes exigir? ¿Cuál es un buen trabajo? ¿Cómo medirlo? Ponte en su piel ¿no?
  3. Crear equipo: Ayuda que «el jefe» esté a tu lado y pase lo que tu estés pasando y que así valores, y te valoren, en tu trabajo diario.
  4. Cuidado del cliente, del usuario: ¿por qué no? Hay que ayudar al usuario y al cliente y nadie mejor para entender sus necesidades de primera mano.

Con lo que ya sabes, la semana del 25 de febrero estaré en la trinchera con lo que si lees este post y eres usuario de coches.com quizá te toque que te cuide un poquito… Nos vemos al teléfono.

Las personas y los proyectos. Wayra y Rodrigo Rato. Elijo muerte

Trinchera

Ayer, viernes por la tarde previo a un fin de semana de Reyes Magos en España aparecía la noticia del fichaje por Telefónica de Rodrigo Rato como consejero asesor de Latinoamérica y Europa. Premeditación, nocturnidad invernal y alevosía.

Estoy seguro que no hace falta que escriba sobre este señor si es que se le pueder tildar así. Solo recordar que según Business Week está en el Top 5 de los peores directivos del mundo y que está encausado por lindezas como fraude, fijación de precios y malversación de fondos tras su rutilante paso por Bankia.

Mi reacción fue rápida. Por un lado dije que en este país en vez de premiarte con un trabajo en Alcalá Meco se te premia con uno en Telefónica, por otro dije que donde están todos los que se metían con Rato por lo de Bankia pero ahora no decían nada por el fichaje de Telefónica y por otro escribí a Gonzalo Martín Villa para decirle que prefería que no me llamaran más de Wayra, una increíble iniciativa de Telefónica en favor de la creación de empresas de base tecnológica en muchos sitios del mundo y que está siendo clave en el ecosistema español de startups.

Señalé mil veces que el grandísimo trabajo de José María Álvarez Pallete, Carlos Domingo, Javier Santiso, del propio Gonzalo y muchos más se lo estaba destrozando Alierta en segundos con el fichaje estrella y que era una pena, tantos años de trabajo para que una decisión corporativa tirara abajo tanto sudor y tanto luchar desde dentro. Y ojo que la decisión corporativa seguro que está meditadísima y es eso, una decisión de una compañía pero mi problema era, y es, de concepto. Si Telefónica apoya Wayra es porque entiende que hay que apoyar a los emprendedores y que desde ahí abajo se regenera el sistema y eso casca con el fichaje del imputado Rodrigo, con «el otro modelo».

Pero he reflexionado, me he escrito con mucha gente a favor y en contra y he elegido muerte: cambio de opinión y me quedo en Wayra mientras quien me ha llevado siga ahí. Me explico…

Cuando me llamaron la primera vez para ser mentor en Wayra y me contaron de qué iba me pareció que tenía que ser mentira. Una gran corporación como Telefónica tenía que tener intereses ocultos y no el mero hecho de apoyar ecosistemas emprendedores. Wayra al principio me sonaba a hueco. El problema es que todavía no conocía a José María y a Javier y empezaba a conocer a Gonzalo. Con Carlos ya era más tiempo, socios en empresas y muchas discusiones futbolísticas. Y el tiempo, ver su trabajo, y conocer a los cuatro me hizo creerme Wayra, por ellos como personas y no por Telefónica como corporación.

Y hoy, a pesar de mi reacción inicial, me tengo que quedar con las personas, con Wayra, no contra las corporaciones. Wayra intenta cambiar las cosas desde dentro y es una startup que necesita ayuda y en la que como en toda startup seguimos a sus líderes. Si ellos se quedan y luchan desde dentro yo me quedo, si ellos dimiten me iré a ayudarles en esto si me invitan. No voy a defender a Telefónica porque es imposible, es asqueroso. Pero Wayra es una maravilla y sus creadores se merecen esta defensa por lo bien que se está haciendo. Si no me voy de España ni me borro como madrileño a pesar de nuestra Botella, no voy a dejar de apoyar a Wayra.

Me quedo en la trinchera. Honor, lealtad, disciplina y compañerismo. Ahora dispararme, estoy dispuesto.

Lo que hay que celebrar…

Mis deseos para 2013

No es un post de fin de año ni de inicios, es un post de lo que creo que es importante celebrar en una startup y algún pensamiento más que pueda surgir… Es un post de deseos.

Y es que últimamente veo mucha alegría por el hecho de conseguir rondas de financiación. Por supuesto no es que no haya que alegrarse porque obviamente es un paso importante si tu empresa necesita financiación. El problema es que parece el objetivo final y por lo que valoramos al emprendedor en si.

«Es que ha levantado un millón de euros» «Es buenísimo…»

Y puede serlo ojo porque una cualidad del emprendedor es esa, ser capaz de conseguir financiación para su proyecto. Y como he dicho antes es muy necesario pero ¿por qué no celebramos el gran producto de alguien? ¿por qué nadie escribe del momento en que una empresa llega a cierta cantidad de ventas? ¿y el EBITDA positivo? ay…

Nos pasamos la vida hablando de lo importante que son las empresas y nadie habla como logros de estas minucias intermedias, de estas tonterías pasajeras. Y así nos va claro. Mucha empresa que nace pero pocas que crecen fuerte, que crean empleo de manera sostenida, que ganan dinero. Y con esto siempre seremos startups y emprendedores y pocas empresas y empresarios.

Y es que encima nos fijamos en la trampa de la financiación, en «el dinero levantado», con la consiguiente trampa del capital público y del privado porque… ¿cuánto de cada ronda de financiación es privado y cuánto es público? ¿por qué no somos súper claros y lo decimos? ¿De qué me vale decir que he conseguido cien mil euros de financiación si setenta y cinco mil me los pone un préstamo llamado ENISA y diez mil los he puesto yo?

Nos queda mucho que aprender, mucho que apretar, mucho para ser algo. Y podemos. Pero esto pasa por valorar lo verdaderamente importante en una empresa y esto no es cuanto dinero ha levantado sino el empleo creado, la facturación (neta ojo), si la empresa llega a números negros, etc.

Con lo que Feliz Año, que el 2013 sea el año del empleo creado, del EBITDA, de los grandes productos. De las startups y de las empresas en España y si, de los empresarios, no sólo de los emprendedores, que para mi es mucho más cool ser empresario que emprendedor.

Hasta el 2013. Nos queda lo mejor.

Varios inversores buscamos un CEO ¿te animas?

Ajedrez niña

Uno de los proyectos más distintos en el que he invertido se ha pausado. Esta es su historia, léela que quizá quieras seguirla conmigo, a mi lado.

Las empresas muchas veces solucionan problemas. Where is the pain? En mi caso es claro: se muy muy poco de programación y muchas veces necesito contratar cracks para trabajar en coches.com ¿Y qué haces si no sabes? Ayuda tener como yo a Nuño, el director técnico de @coches. Él sabe quien merece la pena y quien no pero ¿cómo filtrar a los que saben más? ¿cómo elegir a los que saben de unos lenguajes de programación? ¿A quién entrevisto antes?

Eso se preguntaron hace un tiempo unos emprendedores maños que se presentaban a Seedrocket. Y para solucionarlo a nivel mundial crearon Masterbranch.

¿Masterbranch? ¿Qué es eso? Por decirlo en una frase «un Linkedin de programadores en open source» Vaya, la herramienta on-line que te dice qué programador necesitas, cuanto saben de cada lenguaje y por supuesto la que te pone en contacto con ellos. Como si vas a contratar a un futbolista y supieras antes de entrevistarle si es bueno con la zurda, con la diestra, si defiende bien o cómo de hábil es controlando el balón.

Entenderás que para mi Masterbranch tiene todo el sentido del mundo. De esas empresas en las que he invertido de la cual siempre hablaba con más orgullo diferencial, de las más innovadoras. Y no solo por solucionar algo muy importante sino porque los tres emprendedores han sido siempre magníficas personas alineadas con un elenco de inversores espectacular.

Y lo malo es que los fundadores se han querido bajar del barco. Y no les culpo. Se han sacrificado hasta límites insospechados y al final lo han dejado, mucho tiempo de sinsabores ha tenido su límite.

Y como somos cabezotas ni la pérdida de los emprendedores nos ha hecho bajarnos a cuatro inverores. Carlos Domingo (Telefónica I+D), Eneko Knorr (Ludei) Román Martín (Interbel) y yo hemos comprado el cien por cien del capital y queremos compartirlo con alguien que quiera liderarlo.

¿Requisitos? El proyecto es internacional con lo que no tendrá mucho sentido alguien que no quiera moverse de España. Requiere compromiso con lo que por supuesto habrá que invertir todo el tiempo del mundo, nada de medias tintas. Requiere fondos y estaremos más alineados con quien quiera invertir algo de sus ahorros en el proyecto. Requiere un CEO que establezca prioridades, contrate personal y lance a Masterbranch a donde creemos que puede llegar.

A cambio de todo esto por supuesto participará con una parte del capital. Será su proyecto, como si lo hubiera empezado el. Quizá trabajas por cuenta ajena y nunca has tenido una empresa pero sabes manejarlas, te faltó la idea. Quizá esto sea tu oportunidad.

¿Te animas? ¿Me mandas un mail a inakiarrola arroba gmail.com con tu perfil de Linkedin? A lo mejor hacemos cosas juntos.

Un gesto que seguro que no sirve de nada

14 de noviembre de 2012. Huelga general.Una España que lo pasa mal por la culpa de casi todos.

Derecho a trabajar y derecho a la huelga se encuentran en las calles de Madrid. Gente que va a trabajar, muchos que no, piquetes que informan con normalidad y escenas como esta.

Estoy seguro que cuando hayas visto el vídeo tendrás una primera reacción, la mía fue de rabia e impotencia. La verdad me hubiera gustado estar ahí y no se cómo hubiera reaccionado. Lo de la mujer me pareció épico, ni una palabra, a esperar a que escampara pero entre los gritos y el negocio. Ella estaba para defenderlo.

Ese día reaccioné en Twitter diciendo que prometido, que iría a comer un día unos montaditos a ese restaurante, creía que era una manera de apoyar esa epicidad, de decir que yo a quien apoyo es a quien hace las cosas así. A quien quiere trabajar y ni siquiera ante insultos se mueve.

Las reacciones en Twitter fueron dispares. En su mayoría de apoyo por lo obvio: quien me sigue en su mayoría sabe como soy y salvo excepciones no pensará radicalmente contrario a mi. Pero también hubo gente que decía que no, que el problema era que la información era sesgada porque el vídeo era de un medio eminentemente derechista, que ella sabía que había cámaras, que lo valiente es pelear y que estar trabajando o mirando es de cobardes, que…

Y por eso escribo hoy este post, por eso voy a comer allí. Nos falta dar ejemplo contrario y decir lo que muchos creemos. Que el esfuerzo no me tiene por qué disgustar y que nadie da duros a pesetas. Que seguro que hay cosas que puedes hacer mejor y que la crisis también es culpa tuya. Algo habrás hecho no del todo bien, aunque sea por omisión.

¿Y cuándo he quedado a comer en el Cien Montaditos de Gran Vía 63? Este martes 20 a las 14:30. Curiosamente la convocatoria empezó con el director de uno de los mayores competidores de coches.com con el que siempre he tenido una magnífica relación. Hoy ya somos unos cuantos.

¿Te vienes? Soy consciente que los que gritaban no representan a la mayoría que ese día no quería trabajar, que este gesto seguro que no sirva para nada pero también que hay que sembrar. Quizá algún día alguno de mis tres hijos lo lea y le guste. A mi con esto me sobra.