Sobre cláusulas de inversión (y una recomendación)

Esposas

Llevo mucho tiempo observando el gran desconocimiento que hay entre emprendedores a la hora de afrontar una ronda de financiación y la gran ventaja que tienen los inversores, que juegan con el conocimiento, el tiempo y en general un modus operandi más que orquestado del cual escribiré otro día que da para un post muy muy largo…

Este pequeño post es para dos cosas: por un lado para recomendar un libro que no te debes dejar de leer sobre rondas de financiación y por otro lado para hablar en concreto de dos cláusulas muy de moda en el mundo de la inversión.

El libro se titula “Cómo cerrar rondas de financiación con éxito“, es de Brad Feld y lo ha traducido Manuel Matés, a los dos los recomiendo fervientemente seguir en Twitter

En él se habla de muchas cosas entre otras de las famosas cláusulas que te encontrarás cuando te enfrentes a inversores y de dos de ellas será el segundo tema de este mini post, si se debe firmar o no dos cláusulas.

Lo primero decir de qué van, más adelante ya veremos mi opinión.

  1. Veto ante la ampliación de capital o venta de tu compañía: El inversor puede pedirte que ante cualquier posibilidad de venta de la compañía o de ampliación de capital de la misma él tenga la última palabra. No importa si tiene el mayor porcentaje de la empresa, que normalmente no la tendrá, él tiene la última decisión.
  2. Liquidación preferente: Simplificándolo mucho el inversor cobra por delante de cualquier otro socio la cantidad invertida en la empresa. Esto aplica solo en el caso que la compañía se venda por debajo del precio pagado en la inversión, él cobra el primero y luego ya se reparte lo que quede entre el resto de socios.

Mi opinión es que si tienes un proyecto pelotudo no te van a hacer firmar ni una cláusula o incluso igual no necesitas dinero y no necesitarás inversores lo cual por supuesto es lo mejor que le puede pasar a tu empresa.

Pero si las firmas te recomiendo la segunda y nunca la primera, ahora explico por qué…

La primera cláusula es la que te hará firmar ese inversor que quiere ser el dueño de tu empresa diciéndote que la necesita para defenderse de los socios entrantes. Siendo esto verdad también es perverso porque lo que busca es poder forzar a que se le compre su participación al precio que le dé la gana poniendo por supuesto en peligro la empresa si es necesario. Porque le interesa su retorno y no tu empresa.

La segunda para mi tiene mejor racional. El inversor te pide que la firmes para no perder su inversión y para que tu, si decides vender tu empresa por debajo de su entrada, no ganes mucho dinero perdiéndolo él. ¿Te imaginas que convences al inversor para valorar tu empresa por un millón de euros, que él aporte el diez por cierto y tres meses después tu decidas que tienes que vender, que su parte vale la mitad y tu te ganes 450.000 euros? Esto es lo que impide esta cláusula. En este caso él recuperaría su inversión de cien mil euros y tú te llevarías 400.000 euros.

Y claro, se critica mucho la segunda porque en el extremo puede hacer que el inversor recupere todo su dinero y tu no te lleves nada pero la clave está en si tu puedes decidir ¿no? Quien te haga firmar la primera cláusula quiere ser el dueño de tu empresa, el que te haga firmar la segunda quiere proteger su inversión. Pero tú decides si se vende o no la empresa, y a qué precio.

¿Y por qué no llamas?

“Iñaki, un hombre pegado al teléfono”

Hago muchas cosas mal pero esa no. Y es que cuando los que trabajan conmigo me dicen que hablo mucho es por algo. Los negocios se hacen por teléfono, en un café, en una comida o en una reunión. Pero nunca por mail. Y con insistencia inhumana.

Y es que cada vez veo más empresas que creen que se puede vender por mail, que el dinero llueve con solo montar una empresa online. En coches siempre he insistido en que hay que llamar, nada de mails. Y que los clientes se pelean hasta la muerte, que una negociación empieza cuando te han dicho que no, no por algún motivo. En la calle.

Y se hace dando mucha caña, como este vídeo. Gracias Gonzalo por enseñármelo.

Let´s talk about something important.

The leads are weak, fucking leads are weak. You are weak.

Because only one thing counts in this life. Get them to sign on the line which is dotted.

Always be closing + attention, interest, decision and action

You wanna work here? Close…

 

10 años

Entrada cochescom

La semana pasada quedé a comer con una persona que me decía que en algún momento tendría sentido montar su empresa. Hoy tiene 32 años.

Y hablamos un rato de si sabía que eso era un sacrificio de mucho tiempo, que lo normal era que no saliera, que lo normal era pasarlo mal y que si le saliera al menos sería con 42 años, que tenía que llover mucho. Que su vida no sería fácil.

Y recordé este post tan obvio que escribí un día. Y hay que recordarlo porque la gente se olvida.

Y también recordé lo duro que ha sido esto para mi.

Y lo feliz que he sido.

¿Y por qué no celebrar que consigues financiación para tu empresa?

No puedo estar más en desacuerdo de este tuit del gran Steve Blank

¿No celebras que constituyes tu empresa con tus nuevos socios?

¿No celebras que contratas a cracks?

¿No celebras tus primeros clientes y tus primeros ingresos?

¿No celebras que llegas a determinado tráfico en tu site?

Yo celebro todo. Porque la vida es disfrutar y celebrar cada pequeño paso. Y una ronda de financiación es un paso clave, porque si no ocurre quizá estemos muertos y celebraremos un funeral.

¿No falta un poco de alegría?