¿Se venden coches por Internet?

No, claro que no. En España, ni en casi ningún país del mundo, se venden coches a través de Internet porque los que venden coches hoy son los concesionarios. El modelo de distribución es el que es y la relación marca – concesionario es la que regula el canal a través del que se venden los coches.

Pero algo ha cambiado en los últimos años. Lo que lleva mucho tiempo pasando en los coches usados ha explotado en los coches nuevos.

Ya no hay gente dando vueltas por las exposiciones de coches nuevos. Eso se ha muerto. La crisis e Internet se lo ha llevado por delante, la pelea por atraer al comprador está en Internet. Si consigues al cliente on-line puedes vender coches, si no estás en Internet estás muerto ¿o quizá es que no sabes aún que te estás muriendo?

Hombre, eres el máximo accionista de coches.com. ¿Qué vas a poder aportar?

Un gráfico: En la línea azul las ventas de coches nuevos desde enero de 2009 hasta diciembre de 2013, en la roja las compras que nuestros usuarios nos dicen que han realizado en los mismos meses en los concesionarios de coches nuevos anunciados en coches.com.

Ventas de coches en España

Algún comentario adicional: Lanzamos coches.com en los primeros meses de 2009 con lo que por eso no comparamos más tiempo, más meses. No aparece en el gráfico el gran desplome de las ventas de coches en España y si el periodo de estabilización, con cierta tendencia bajista, que llevamos viendo en los últimos cuatro años. ¡Ah! ¡Dos pistas más: Ni hay escala en la línea roja (aposta) ni deberías pensar que el dato de 2009 era cero que para eso llevamos desde 2004 dando guerra…

¿Y el futuro? Nadie lo sabe. Hoy el canal de atracción de clientes hacia el concesionario es Internet y estamos muy contentos aportando tanto valor. Lo que pase en unos años nos encantará conducirlo…

Estamos tiesos

Niño en la calle Comité de inversión de vitamina K, un día de diciembre, repaso de participadas, se oye una voz:

¡Hombre, una de nuestras participadas que no prevé que necesitará más inversión hasta 2015!

Y es que es raro que las empresas de Internet en España no estén tiesas de dinero… ¿O pensabas lo contrario? Es cierto que las empresas de Internet son compañías de riesgo, es cierto que muchas acaban de nacer, es cierto muchas cosas pero también es cierto que casi nadie gana dinero en Internet en España y por eso no es menos cierto que casi todas las empresas del Internet patrio están tiesas de dinero. Y esto va mucho más allá de una moda. Será porque estamos empezando o por mil motivos pero la realidad es tozuda: mira a tu alrededor y si hurgas un poco te darás cuenta que salvo honrosas excepciones Internet hoy es una mayoría de empresas en esta situación. Recién nacidas o con mucho más tiempo, por juventud, por mal momento, por reinversión o por x motivos. Palmamos pasta. Sé que no pasa nada pero no te lleves a errores. En España muy poca gente gana dinero con negocios online, la mayoría están en números muy rojos y viven de rondas de inversión, de créditos ENISA, de sucesivas ampliación de capital o mueren en el intento. Y mientras tanto el que siempre gana es Google. Ese gran invento. Sé que estoy generalizando porque alguna tiene negocios solventes y que incluso son vacas lecheras, pero la mayoría es eso: números rojos y patapum parriba. Y esto también ha pasado en coches muchas veces, no soy excepción. Pero ganaremos. Internet en España va avanzando. Sin duda vamos en buen camino. Pero sin engaños.  

Sin sitio…

Compañeros de trabajo

Hoy me ha dicho una persona que dejaba coches.com que le gustaba mi manera de trabajar, «que no se enteraba muy bien de cómo trabajo ni lo que hago pero que le gustaban las cosas que hacía». Ni que decir que agradecimiento es lo primero, que alguien esté a gusto a tu lado encima te lo diga tiene su punto aunque no sepa qué haces. Lo segundo es preguntarte qué cosas son esas que haces distintas y ya de paso escribir unas líneas en un blog polvoriento por si das algo de valor…

Como tal es fácil, que no tengo despacho, ni mesa, ni… Un portátil y un teléfono móvil. Sin más que dirían en Bilbao.

Lo aprendí de Gonzalo Castellano del que ya hablé en mi post de invertir en los mejores. Invirtiendo en súper cracks aprendes todos los días, y si encima compartes Chamberí Valley y Vitamina K

Y esto de no tener mesa que a priori es una tontería incómoda tiene su aquel. Su aquel porque la gente te percibe más cerca, porque al no tener mesa vas peregrinando, a veces más tiempo en una zona, a veces menos pero con una constante y es que cada compañero en la oficina siempre sabe que hoy quizá te toque a su lado.

Y estar al lado de todos los compañeros tiene cosas buenas siempre:

  • Porque así estás más atento a las necesidades del de al lado, el cual no te ve como un policía pero entiende que le puedes dar valor y que su trabajo es importante para ti, y en mi caso para coches.com.
  • Porque valoras el trabajo del de al lado cuando le escuchas, con lo bueno y con lo malo y puedes dar valor en cualquier momento.
  • Porque tienes feeling de lo que se mueve en la oficina y con ese feeling tratas de acompasar el ritmo de la empresa.
  • Porque te conviertes en cercano, más cercano de lo que intentas ser cada día. Porque rompes el «voy a ir al despacho del jefe» porque «el jefe» está siempre ahí y de jefe quizá tengas la suerte que te conviertas en compañero.
  • Porque…

No sé si tendrá sentido. De esto solo la gente que trabaja a mi lado dirá si lo tiene y si hago bien pero a mi me encantó ver a Gonzalo con su pinganillo y su móvil para arriba y abajo de la oficina de Saluspot. Quizá el método no sea lo bueno y lo bueno sea tener a Gonzalo como jefe. Quizá….

No hagas negocio con «los grandes»…

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…porque te va a salir mal, porque dicen que son grandes pero se están cayendo a cachos.

Son los grandes grupos de medios en España y casi siempre su negocio es intentar evitar que su caída sea más estrepitosa aún de lo que ya está siendo.

Y lo malo es que casi siempre, aposta o sin querer, si haces negocios a medias te termina afectando. Porque no vieron la que les venía ni están viendo lo que está pasando e intentan solucionar lo insalvable a costa de incluso arrastrarte, a ti, oh pequeña startup.

Como inversor y como empresario veo muchas ocasiones en que los grandes grupos de medios de España tratan de generar sinergias con startups. La teoría es buena. Ellos tienen la audiencia y esta te puede dar negocio, os puede dar negocio. Muchos usuarios que escalarán tus ingresos, ya solo queda repartir. Audiencia genera dinero, en teoría siempre.

Pero luego la realidad es tozuda porque además de ser muy lentos y depender de reinos de taifas internos no tendrán problema en darte mala calidad de usuarios, en no dártelos, en pedirte cosas imposibles sin justificación, en…

Y es cierto que esto no es siempre, es casi siempre. Pero no te engañes, con quien hablas casi siempre es alguien que está yéndose de su empresa o quizá le vayan a señalar en el siguiente ERE. Y no eres, ni tu ni tu startup, nada para él.

Céntrate en tu producto y no escuches ruidos de sirena. Y si, hay excepciones, pero son como las meigas. Haberlas haylas.

Mi maratón de Nueva York. 2013

Verrazano bn

Son las 9:40AM de hoy domingo 3 de octubre en Staten Island, Nueva York.

Estoy en el inicio del mayor puente colgante de Estados Unidos, en el Verrazano Narrows Bridge. Me acompañan quince mil corredores que conformamos las tres salidas simultáneas de lo que será la primera oleada del maratón de Nueva York, uno de los cinco grandes maratones del mundo, creo que el más especial.

Y nos paramos todos a escuchar las palabras de Michael Bloomberg, concentrados y respetuosos con el alcalde que para eso lo es. Termina y suena el himno americano, el Star-Spangled Banner y tengo la piel de gallina. La piel de gallina porque hace frío, entre 2 y 12 grados según la previsión metereológica, y porque en unos segundos vamos a salir a correr los 42.195 metros que nos van a llevar hasta Central Park. Y cuando parece que vamos a empezar por fin a correr atruena el «New York, New York» de Sinatra, suena un disparo, llueve el confeti, los helicópteros empiezan a volar por encima de tu cabeza y solo puedes empezar a correr. Es una sensación indescriptible…

Quizá hasta aquí esto te suene a una más de correr, quizá y aunque sea mi cuarto año en Nueva York, creas que soy uno más de esa moda. Pero a mi me convenció la maratón de Madrid en 1997 cuando el running se llamaba correr y cuando solo llegábamos a meta 5.057 personas. Ese día hice mía la frase de Emil Zátopek: «Si quieres correr, corre una milla. Si quieres experimentar una vida diferente, corre una maratón»

Y es que además ha sido largo el camino hasta aquí. Cada maratón tiene su historia, sus muchos kilómetros en las piernas, en este sus tres costillas que se rompieron en verano y que me tuvieron parado dos semanas. Y siempre tienen una ayuda en una casa que se para para ayudarme a entrenar, cada día que toca de las dieciséis semanas que dura una de las preparaciones.

Pero después del disparo en el puente ya solo queda correr. Hay que dejar de recordar y no hay que emocionarse. Porque la salida del puente es de llorar. Manhattan al fondo en un día de sol ¿Manhattan? Muchos piensan que los que corremos el maratón de Nueva York lo hacemos por la Gran Manzana pero eso es sólo el final. Casi todo el recorrido pasa por los cinco barrios: Staten Island, Brooklyn, Queens, el Bronx y al final del todo Manhattan.

Y hay un sonido en ese primer puente indescriptible, no es un sonido, es una sensación… ¡El puente se mueve con todos los que corremos a la vez! Es como si vibrara, aunque a estas alturas ya no sabes si son tus nervios o que de verdad se mueve. Y a pesar de que somos tres salidas distintas, a pesar de que vamos por caminos diferentes y a pesar de que el puente parece que vibra no te paras. Cuántas carreras habré  corrido en las que al principio te tienes que parar de la gente que hay. Pero en Nueva York esto no pasa, los americanos ya se sabe «son tan listos que juegan al rugby con casco»

Al terminar Verrazano se llega a Brooklyn con sus casas bajas y su grandísimo ambiente. Es una zona muy recta en la que sé que mi mujer va a venir a verme. Sola peregrinando por Nueva York por verme en tres sitios, con su bandera de España y lo mucho que te ayuda que alguien te pegue un grito de ánimo. Pero no solo está la bandera de España de Myriam, el último año que se celebró el maratón llegamos 1.009 españoles a Central Park y te encuentras banderas de tu país y de todas sus comunidades autónomas por todo el recorrido. Qué grande somos, conquistando por un momento Nueva York, aunque sea corriendo.

En la milla ocho se unen los tres recorridos pero tampoco se nota en la afluencia de gente y además es que hay que seguir pensando, con el reloj en la cabeza y el cuchillo entre los dientes. Una maratón se corre con la cabeza que es tu gran enemigo. Cuanto más mayor te vas haciendo mejores maratones haces. Porque mides cada paso, porque sabes que van a venir ratos malos. Porque en cada avituallamiento comes aunque no tengas hambre y bebes aunque no tengas sed. Porque te acuerdas de tus niños, de tu chica, de mucha gente a la que le dedicas un kilómetro, a los que les dices lo que quizá no te atreves a decir en el día a día. Y les dices que son importantes para ti, por qué haces estas tonterías, pro qué has vuelto otro año más a Nueva York, a otro maratón.

Y llega Queens, llega un trozo de Manhattan y llega el Bronx. En el maratón de Nueva York las distracciones durante el camino son muy grandes. ¡Hay ciento cincuenta grupos de música por el camino! En el Bronx nunca se me olvidará el mítico «Welcome to the Jungle» de Guns and Roses, unos chalados que habían descolgado sus cables con sus amplificadores y lo daban todo por cada uno de los desconocidos que pasábamos por la calle.

Y enfocaré la Quinta Avenida con sus cien manzanas hasta llegar a Central Park. Y vendrá el dolor y te darás cuenta que tu capacidad de sufrir es mucho mayor que lo que pensabas, que si no hay sufrimiento quizá no sea un maratón. Y el muro vendrá, o no, pero sé que me estarán esperando miles de voces que gritaran mi nombre si este año lo llevo puesto en la camiseta. ¡Iñaki! ¿Quieres experimentar una vida diferente? Corre una maratón….

Este post lo publiqué en el Huffington Post el día de mi carrera de NY, carrera que terminé sufriendo con un 3:40:59