Media Markt, yo no soy tonto

No, no quiero decir que seáis tontos los que compráis en Media Markt pero a lo mejor leer estas líneas os sirven para no volver a comprar allí.

¿Por qué se me ocurre escribir sobre esto? Pues porque mi suegra me pidió un poco hasta las narices que ayudara con un tema de un ordenador de mi cuñado (se ha ido a Camboya y le vamos a hacer el favor de reclamar un tema en Media Markt)

La historia es que ella no podía «hacerse pasar» por mi cuñado por motivos obvios y las veces que había llamado mi suegro el tema no avanzaba. Y es que no había manera de que nos recogieran un ordenador a pesar de haber pagado un seguro de unos 150 euros hace ya dos años. Al final ha sido un mes de llamadas y se ha conseguido que lo recojan ¡Alabado!

Y siempre he tenido una sensación mala de Media Markt porque da la sensación de que todo son ofertas y que a la hora de comparar productos se hace complicado (Por ejemplo no tienen página Web con productos)

Dando vueltas por Internet me he encontrado cuatro cosas sobre Media Markt

  1. Percepción Precio Empresas Retail Electronica: ¡Vaya! ¡Sorpresa! Media Markt es la segunda empresa con una mayor percepción de buenos precios frente a la realidad. Vaya, que la estrategia publicitaria es ideal pero que nos tratan a todos como a tontos.

2.- La gente no se siente tonta, o si no que se lo digan a esta búsqueda de Google.

3.- ¿Qué opina Google sobre los precios de Media Markt?

4.- ¿Y de la post venta de Media Markt?

Con lo que quizá leyendo este pequeño artículo te des cuenta que a veces comprar en sitios «caros» como El Corte Inglés es mucho mejor que comprar en Media Markt donde los precios no son buenos, no puedes ver las cosas on-line ni compararlas y cuando hay que reclamar pasan de ti…

¿Tú eres tonto? Yo no.

Mi sitio de trabajo

Recibí por Isabel el otro día un vídeo que os pongo…

Y tenía que hacer unas fotos de la oficina con lo que ¿por qué no hablar sobre mi sitio de trabajo?

En las épocas de la oficina de Jorge Juan un gran despacho era el que ocupaba gran parte de la oficina. Era mi despacho y lo único que le faltaba para ser perfecto era tener unas vistas espectaculares, el típico edificio del Barrio de Salamanca lo evitaba.Por entonces yo pensaba que era la mejor solución posible y no me importaba estar separado de otra gente y que mi sitio de trabajo pareciera una Notaria cara, aunque sólo fuera por el número de metros cuadrados.

Vino una súper oferta, vendimos la oficina y nos fuimos al lado de lo que por entonces era la casa de mis padres. La zona no tenía nada que ver y la oficina era una casa nueva pero al final un bajo que fue vivienda y que hicimos lo más diáfano que se pudo. La consecuencia inmediata era que eramos muchos juntos y que despachos uno, una sala de reuniones no muy grande. Estábamos todos sentados en una mesa corrida que «recorría» la pared… El tiempo que pasamos allí fue genial, hasta que se nos hizo muy pequeño, pena fue que la piscina que tenía no la usamos casi. 🙂

Y cuando llegamos a donde hoy estamos teníamos muchos metros. Quizá por inercia me puse un despacho. Las vistas del despacho espectaculares pero poco a poco me di cuenta que no era mi sitio y que había que estar todos juntos, toda la tropa junta que es donde hoy estamos.

Mi mesa

Hoy tenemos tres salas grandes en la oficina y al final usamos dos (técnico y comercial en el más grande y comercial en el segundo) habiendo dejado el maravilloso despacho para recibir a las visitas. En unos meses cuando sigamos fichando gente lo ocuparemos con más trabajadores que tendrán la maravillosa vista a la Plaza de las Salesas que os pongo. Mi sitio está en la sala más grande, en la que hoy estamos ocho personas, entre comercial y técnico, al lado de un programador y en frente de un comercial, para empaparme de todo.

Al final ha sido una pequeña evolución que algunos no entienden pero que me ha ido dando las experiencias necesarias que me han hecho entender estos puntos:

1.- Si quieres enterarte de tu negocio, apoyar y ser equipo estate en medio del «fregao».

2.- «El ojo del amo engorda el caballo» (La frase no es mía, claro)

3.- Estar todos juntos ayuda a fomentar la democracia y las ideas en común. Por supuesto que también hay que limitar el tono de voz pero si todo fluye funciona.

4.- Pocas cosas necesitan ser tratadas de una manera privada. Hacer equipo también significa ser claro y poder ser uno más en las bromas y en lo que no es tan broma.

5.- Se ahorran muchos metros cuadrados ¡Claro!

¿Tú que opinas? ¿Prefieres una Notaría?

El plan perfecto

Ya, muchos diréis que es un viaje en un yate de lujo, ir a no se donde y hacer no se qué que cueste mucho dinero. Pero para mi, aparte de hacer cosas con Myriam, hay un plan perfecto. Primero la foto.

El plan perfecto

Un niño, unas vacas, frío y correr.Ahora lo explico.

Un sábado por la mañana cualquiera en Ciudad Ducal. Cogemos el Galloper de la casa de mis suegros y al grito de «excursión, excursión» montamos a los dos «mayores» en el coche. Idealmente hay muchos más sobrinos y vamos todos apiñados (hasta más o menos 12 hemos entrado) aunque con la marcha a Australia de los López y los sobrinos «ingleses» nos falta eso. A la excursión antes no venía Myriam pero desde que dio a luz ya puede venir, otra gota fundamental para el plan perfecto.

El plan nada más es ir a ver bichos, a que los niños aprendan lo que es una vaca, un milano o un cabacello. Me encanta que mi hija Myriam ya diga nombres de animales. Siempre recordaré que de las primeras veces que fui a casa de mis suegros uno de mis sobrinos, por entonces tendría unos 5 años, me corrigió mientras yo disimulaba y jugaba con ellos con el nombre de un Manatí. Por supuesto él era el que se sabía el nombre y yo no.

En el plan ideal hace frío y sol, como en la foto. Solemos ver vacas, ovejas y rapaces. Si viene mi suegro les cuenta mil cosas de Las Navas a mis hijos, que no se enteran y sólo esperan ver una vaca o un tren que pase por la estación. Hay paradas técnicas para acosar a las vacas o para tirar piedras a un río, qué fácil es que un niño se lo pase bien y lo complicado que a veces se lo queremos hacer.

Y se ha convertido en el plan perfecto porque aparte de disfrutar de lo anterior dos de los días de este fin de semana largo han sido que al padre se le deja en medio del monte y vuelve corriendo. Para los que no corréis se que esto os parecerá más de locos aún pero para los que corréis y habéis visto la foto sabréis lo que es hacerte 9,6 kilómetros cuesta arriba con nadie más que el viento, el sol y la montaña en el camino (algún buscador de setas que este año anda jorobado)

¿Por qué le pedimos tanto a la vida si con pequeñas cosas puede ser tan maravillosa?