Gracias Saluspot

Niño corriendo

Los tiempos han cambiado. Ahora somos los inversores los que agradecemos a los emprendedores que nos dejen invertir en sus proyectos.

Cada vez hay más dinero y son ellos los que eligen quien les quiere acompañar. Ya no es como antes que no había mucho donde elegir. Si eres bueno eliges. Y si eres inversor ya puedes alinearte.

Pero lo de Saluspot no tiene nombre. No es que sean o no los mejores, no es que les invirtiera casi sin saber lo que iban a hacer. Es que pensaban más en mi como inversor que en ellos, siempre por el bien del proyecto.

Y tengo que agradecer, y mucho, la actitud de Telefónica Digital en todo el proceso. Ni una actitud de prepotencia, ni un “pero”. Chapeau.

Gracias Gonzalo, Phil, Fernando y Marc. No sé si me voy a encontrar ningún equipo así nunca. Me da pena que el unicornio no vaya ser este. Os espero en el siguiente, espero que me dejéis estar.

La métrica de tu empresa

medir

Ayer hablaba con un grandísimo emprendedor. Su sueño es un producto que sirva y por el momento está ejecutando MUY bien. Con vaivenes lógicos, con momentos muy malos pero siempre enfocado. No importa si el producto por ahora no monetiza, no hay nada que importe más que si este está sirviendo a los usuarios, usuarios que son medidos en su comportamiento hasta el extremo.

Y entramos en la conversación “de la siguiente ronda”. Esa que debería ser el inicio del macro despegue y en la que puede que sea muy difícil contarle a los inversores, especialmente si son los de siempre y miran lo de siempre, que la métrica de uso es la que en la empresa usan.

Porque la siguiente ronda viene y te van a a empezar a preguntar lo de siempre. Que si tienes estos usuarios y estas páginas vistas, si generas estos euros en por lo menos publicidad o si conviertes tu tráfico en ventas o similar. Las métricas de siempre. Descargas, uso, CAU, LTV. Las métricas de los inversores.

Y si no encuentras inversores que te crean hasta ese punto puedes tener un problema técnico. Puedes no conseguir dinero. Es cierto que el problema es el de siempre, elegir el inversor que cuadre con tu proyecto entendiendo que hay que contar lo que tu mides y lo que ellos miran.

¿O no? ¿O hay que poner tu métrica por encima de todo?

Mi consejo fue que contara todas las métricas poniendo la suya por delante. Que no olvidara “las de los inversores”, que puede que sean importantes para poder estar más alineados. Para que le entiendan.

“Esta es la importante, yo y mis circunstancias”

Y allí estaré. And keep it for the book…

No todo vale

No todo vale

No todo vale cuando un fondo invierte en tu start up.

  • No vale que te digan que te van a conseguir un ENISA y que te capitalicen ese crédito en acciones para el “conseguidor”.
  • No te pueden cobrar dinero de lo que te invierten ni mucho menos un fee trimestral.
  • No vale que te ganen dinero del valor que la empresa genera en cada ronda.
  • No vale que reciban acciones por su cara bonita y no inviertan dinero, contante y sonante. Por ser ellos quien son

Tus socios deben aportar y recibir proporcionalmente el día que vendan las acciones que con dinero invirtieron….

¿me ayudas a decir más cosas que no valen?

Estamos tiesos

Niño en la calle Comité de inversión de vitamina K, un día de diciembre, repaso de participadas, se oye una voz:

¡Hombre, una de nuestras participadas que no prevé que necesitará más inversión hasta 2015!

Y es que es raro que las empresas de Internet en España no estén tiesas de dinero… ¿O pensabas lo contrario? Es cierto que las empresas de Internet son compañías de riesgo, es cierto que muchas acaban de nacer, es cierto muchas cosas pero también es cierto que casi nadie gana dinero en Internet en España y por eso no es menos cierto que casi todas las empresas del Internet patrio están tiesas de dinero. Y esto va mucho más allá de una moda. Será porque estamos empezando o por mil motivos pero la realidad es tozuda: mira a tu alrededor y si hurgas un poco te darás cuenta que salvo honrosas excepciones Internet hoy es una mayoría de empresas en esta situación. Recién nacidas o con mucho más tiempo, por juventud, por mal momento, por reinversión o por x motivos. Palmamos pasta. Sé que no pasa nada pero no te lleves a errores. En España muy poca gente gana dinero con negocios online, la mayoría están en números muy rojos y viven de rondas de inversión, de créditos ENISA, de sucesivas ampliación de capital o mueren en el intento. Y mientras tanto el que siempre gana es Google. Ese gran invento. Sé que estoy generalizando porque alguna tiene negocios solventes y que incluso son vacas lecheras, pero la mayoría es eso: números rojos y patapum parriba. Y esto también ha pasado en coches muchas veces, no soy excepción. Pero ganaremos. Internet en España va avanzando. Sin duda vamos en buen camino. Pero sin engaños.  

No hagas negocio con “los grandes”…

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…porque te va a salir mal, porque dicen que son grandes pero se están cayendo a cachos.

Son los grandes grupos de medios en España y casi siempre su negocio es intentar evitar que su caída sea más estrepitosa aún de lo que ya está siendo.

Y lo malo es que casi siempre, aposta o sin querer, si haces negocios a medias te termina afectando. Porque no vieron la que les venía ni están viendo lo que está pasando e intentan solucionar lo insalvable a costa de incluso arrastrarte, a ti, oh pequeña startup.

Como inversor y como empresario veo muchas ocasiones en que los grandes grupos de medios de España tratan de generar sinergias con startups. La teoría es buena. Ellos tienen la audiencia y esta te puede dar negocio, os puede dar negocio. Muchos usuarios que escalarán tus ingresos, ya solo queda repartir. Audiencia genera dinero, en teoría siempre.

Pero luego la realidad es tozuda porque además de ser muy lentos y depender de reinos de taifas internos no tendrán problema en darte mala calidad de usuarios, en no dártelos, en pedirte cosas imposibles sin justificación, en…

Y es cierto que esto no es siempre, es casi siempre. Pero no te engañes, con quien hablas casi siempre es alguien que está yéndose de su empresa o quizá le vayan a señalar en el siguiente ERE. Y no eres, ni tu ni tu startup, nada para él.

Céntrate en tu producto y no escuches ruidos de sirena. Y si, hay excepciones, pero son como las meigas. Haberlas haylas.

Invertir en los mejores

Niños campeones

Eso es lo que hacemos en Vitamina K y eso es lo que he hecho personalmente cuando personalmente he invertido en proyectos de otros. Nada más.

Le podemos dar muchas vueltas a la teoría. A que invertimos en proyectos escalables, a que deben tener proyección internacional, a que el modelo de negocio debería tener sentido, a que querrán cambiar el mundo y a mil cosas más que aparecen y no aparecen en la filosofía de inversión de Vitamina K. Pero al final cuando inviertes lo haces con los ojos cerrados, con un Padre Nuestro y sabiendo que lo difícil vendrá más adelante, que invertir está tirado.

Porque el inversor no tiene ni puñetera idea de si un negocio tiene sentido o no y de si le hará ganar dinero. Como dice el gran Luis Martín Cabiedes: “Si el inversor fuese un gurú se haría emprendedor”. El inversor solo sabe si el tipo que tiene a su lado, y no enfrente, es bueno o no y si es buena persona o no. Aunque sea a primera vista.

Y de lo que estoy más orgulloso es que pienso que he invertido en los mejores y por eso mis participadas tanto a nivel personal como a nivel Vitamina K tienen o han tenido una pinta espectacular.

Cuando le cuento de qué va Vitamina K a alguien le cuento por qué creo en Gustavo y Nacho de Alice, en Gabi de Chicisimo, en Eneko de Ludei, en Adriá y en David de Promofarma, en Gonzalo y Philipp de Saluspot, en Diego y Varis de Sindelantal, en Koldo e Iñaki de The Mad Video, en Franco de YPD… Y pienso en la gente en la que estoy cerca de invertir con los ojos cerrados y los que lo haré cuando me lo pidan.

A Gonzalo y a Philip de Saluspot se lo dije en su momento: En lo que sea lo siguiente invierto. Da igual.

Porque creo que esa es la opción que hay que perseguir. Invertir en los mejores y tratar de no discutir lo que hacen más allá de hacerles pensar. Y cuando decidan ellos verán, para bien o para mal. Me arrepiento en algún momento de haber discutido de más cosas con cualquiera de esta lista. Me gusta la opción de “tu mandas aunque yo opine esto”.

Porque además creo que esta estrategia viene bien para el inversor. Viene bien hoy para tener una mejor percepción por parte de los mejores y vendrá bien en su momento para cuando haya segunda vuelta en los que hoy estamos invertidos. El otro día escribí que cada vez hay más dinero en Internet en España y cada vez el bueno elige más. Y ya lo contará él pero la próxima inversión de Vitamina k vino después de una comida con alguien que pensaba que todos los inversores somos tiburones hasta que me invitó a comer. Y me eligió, y eligió a Vitamina K.

Pero sólo invertimos en él porque pensamos que era uno más para esta lista. El mejor.

Ahora sólo queda apretar las filas, ayudar en lo que quieran. Y esperarA su señal ira y fuego.

Elegir el inversor adecuado

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Buenas noticias: Hay mucho dinero para invertir en Internet. Demasiado para los proyectos invertibles que hay.

Y si me compras que esto es así no hay nada como empezar a pensar que tiene sentido elegir a los inversores que te acompañen. Porque doy por hecho que tu proyecto es sensacional y vas a tener un exceso de demanda para la ampliación de capital que vas a hacer. Y si es así puedes elegir inversores y este post es para ti.

Hoy no toca escribir sobre la tipología de inversores según la madurez de la startup. De eso entiendo que ya sabes, no hace falta decirte que para cada fase hay unos inversores y que es conveniente saber a quien pedir dinero en cada momento. No hace falta que te hable de financiación pública y privada, de friends, fools and family, de fondos de seed, de fondos de growth, etc.

Hoy toca ponerlos a todos en un mismo saco y hablar de distintas tipologías de socios según su manera de pensar y según sus intereses. Porque de lo que más he aprendido en mi experiencia inversora es que hay que conocer a tu inversor incluso antes de darle el “si quiero”. Y conocerle es saber de dónde va flaquear el día que no os pongáis de acuerdo. Porque ese es el día clave. A la salida de una cena con un emprendedor en el que iba a invertir mi mujer me dijo un “te va engañar” muy premonitorio. Y lo malo es que acertó, ese doble sentido que tienen las mujeres viendo personas. Supongo que ese día la mujer de este emprendedor le dijo también algo de mi.

La clasificación de hoy es sencilla, no tiene más vueltas.

  1. El inversor, profesional o no, que aporta algo más que dinero. El inversor cercano.
  2. El inversor profesional que aporta dinero y desde el primer momento te cuenta sus reglas, sus intereses.
  3. El inversor profesional que aporta dinero y que es una caja de sorpresas, del que poco a poco vas conociendo sus intereses.

El ejercicio es sencillo en su definición pero difícil en su diagnosis porque ¿cómo conocer de qué tipo es cada uno de los inversores a los que te diriges? Quizá esa diagnosis pueda alcanzarse con el contacto diario, con preguntas. Quizá puedas preguntar a otros emprendedores invertidos por cada uno de los inversores. Quizá otros inversores te puedan dar su opinión sobre otros socios. Si un inversor pregunta sobre sus futuros participados ¿por qué un emprendedor no pregunta referencias de su posible inversor?

Porque te la juegas eligiendo inversores y tienes que saber desde el primer momento qué tipo de socio es cada uno.

Lo ideal es tener a tu lado socios que te ayudan y que siempre te dejan hacer por mucho que te cuestionen tus ideas. Un socio como el que tengo yo en coches con un idealista representado por Fernando Encinar. Me podrá dar caña cuando es necesaria pero a la hora de las decisiones la suya siempre es la mía. Y están cuando quiero, cuando pido ayuda y cuando no la pido que para eso la empresa es mía.

Y si no tienes ese tipo de socio que te apoya solo cuando quieres con total alineación elige al segundo socio. El que quizá no te ayuda en el día a día pero es claro desde el inicio. Desde el principio te plantea cuál es su pacto de socios y por qué cosas pasa y por cuales no. Y el que incluso desde el primer momento te dice que sus intereses pueden ser distintos que los tuyos en alguna cosa pero va de frente. Un ejemplo es un socio que te dice que prefiere que no endeudes nunca la compañía, que el prefiere darte el dinero para aumentar su participación. Y te lo dice desde el momento uno, por mucho que pueda tener sentido para tu menor dilución pedir por ejemplo un crédito ENISA versus más de su dinero.

Porque lo que no quieres es lo tercero. Un inversor que  pueda ser inteligente, con contactos, con track récord, con mucho dinero… ¡lo que quieras!. Pero cuando llega el momento si solo piensan en si mismos por delante de los intereses de tu empresa puedes tener un serio problema.  Y no solo pienses que piensan en si mismos, que también los hay de los que no les importa barrer al minoritario que te apoyó en el primer momento. Porque él lo vale y ese día llegará. Quizá por sorpresa.

¿No vas a elegir?