Gracias Saluspot

Niño corriendo

Los tiempos han cambiado. Ahora somos los inversores los que agradecemos a los emprendedores que nos dejen invertir en sus proyectos.

Cada vez hay más dinero y son ellos los que eligen quien les quiere acompañar. Ya no es como antes que no había mucho donde elegir. Si eres bueno eliges. Y si eres inversor ya puedes alinearte.

Pero lo de Saluspot no tiene nombre. No es que sean o no los mejores, no es que les invirtiera casi sin saber lo que iban a hacer. Es que pensaban más en mi como inversor que en ellos, siempre por el bien del proyecto.

Y tengo que agradecer, y mucho, la actitud de Telefónica Digital en todo el proceso. Ni una actitud de prepotencia, ni un “pero”. Chapeau.

Gracias Gonzalo, Phil, Fernando y Marc. No sé si me voy a encontrar ningún equipo así nunca. Me da pena que el unicornio no vaya ser este. Os espero en el siguiente, espero que me dejéis estar.

Invertir en los mejores

Niños campeones

Eso es lo que hacemos en Vitamina K y eso es lo que he hecho personalmente cuando personalmente he invertido en proyectos de otros. Nada más.

Le podemos dar muchas vueltas a la teoría. A que invertimos en proyectos escalables, a que deben tener proyección internacional, a que el modelo de negocio debería tener sentido, a que querrán cambiar el mundo y a mil cosas más que aparecen y no aparecen en la filosofía de inversión de Vitamina K. Pero al final cuando inviertes lo haces con los ojos cerrados, con un Padre Nuestro y sabiendo que lo difícil vendrá más adelante, que invertir está tirado.

Porque el inversor no tiene ni puñetera idea de si un negocio tiene sentido o no y de si le hará ganar dinero. Como dice el gran Luis Martín Cabiedes: “Si el inversor fuese un gurú se haría emprendedor”. El inversor solo sabe si el tipo que tiene a su lado, y no enfrente, es bueno o no y si es buena persona o no. Aunque sea a primera vista.

Y de lo que estoy más orgulloso es que pienso que he invertido en los mejores y por eso mis participadas tanto a nivel personal como a nivel Vitamina K tienen o han tenido una pinta espectacular.

Cuando le cuento de qué va Vitamina K a alguien le cuento por qué creo en Gustavo y Nacho de Alice, en Gabi de Chicisimo, en Eneko de Ludei, en Adriá y en David de Promofarma, en Gonzalo y Philipp de Saluspot, en Diego y Varis de Sindelantal, en Koldo e Iñaki de The Mad Video, en Franco de YPD… Y pienso en la gente en la que estoy cerca de invertir con los ojos cerrados y los que lo haré cuando me lo pidan.

A Gonzalo y a Philip de Saluspot se lo dije en su momento: En lo que sea lo siguiente invierto. Da igual.

Porque creo que esa es la opción que hay que perseguir. Invertir en los mejores y tratar de no discutir lo que hacen más allá de hacerles pensar. Y cuando decidan ellos verán, para bien o para mal. Me arrepiento en algún momento de haber discutido de más cosas con cualquiera de esta lista. Me gusta la opción de “tu mandas aunque yo opine esto”.

Porque además creo que esta estrategia viene bien para el inversor. Viene bien hoy para tener una mejor percepción por parte de los mejores y vendrá bien en su momento para cuando haya segunda vuelta en los que hoy estamos invertidos. El otro día escribí que cada vez hay más dinero en Internet en España y cada vez el bueno elige más. Y ya lo contará él pero la próxima inversión de Vitamina k vino después de una comida con alguien que pensaba que todos los inversores somos tiburones hasta que me invitó a comer. Y me eligió, y eligió a Vitamina K.

Pero sólo invertimos en él porque pensamos que era uno más para esta lista. El mejor.

Ahora sólo queda apretar las filas, ayudar en lo que quieran. Y esperarA su señal ira y fuego.

Elegir el inversor adecuado

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Buenas noticias: Hay mucho dinero para invertir en Internet. Demasiado para los proyectos invertibles que hay.

Y si me compras que esto es así no hay nada como empezar a pensar que tiene sentido elegir a los inversores que te acompañen. Porque doy por hecho que tu proyecto es sensacional y vas a tener un exceso de demanda para la ampliación de capital que vas a hacer. Y si es así puedes elegir inversores y este post es para ti.

Hoy no toca escribir sobre la tipología de inversores según la madurez de la startup. De eso entiendo que ya sabes, no hace falta decirte que para cada fase hay unos inversores y que es conveniente saber a quien pedir dinero en cada momento. No hace falta que te hable de financiación pública y privada, de friends, fools and family, de fondos de seed, de fondos de growth, etc.

Hoy toca ponerlos a todos en un mismo saco y hablar de distintas tipologías de socios según su manera de pensar y según sus intereses. Porque de lo que más he aprendido en mi experiencia inversora es que hay que conocer a tu inversor incluso antes de darle el “si quiero”. Y conocerle es saber de dónde va flaquear el día que no os pongáis de acuerdo. Porque ese es el día clave. A la salida de una cena con un emprendedor en el que iba a invertir mi mujer me dijo un “te va engañar” muy premonitorio. Y lo malo es que acertó, ese doble sentido que tienen las mujeres viendo personas. Supongo que ese día la mujer de este emprendedor le dijo también algo de mi.

La clasificación de hoy es sencilla, no tiene más vueltas.

  1. El inversor, profesional o no, que aporta algo más que dinero. El inversor cercano.
  2. El inversor profesional que aporta dinero y desde el primer momento te cuenta sus reglas, sus intereses.
  3. El inversor profesional que aporta dinero y que es una caja de sorpresas, del que poco a poco vas conociendo sus intereses.

El ejercicio es sencillo en su definición pero difícil en su diagnosis porque ¿cómo conocer de qué tipo es cada uno de los inversores a los que te diriges? Quizá esa diagnosis pueda alcanzarse con el contacto diario, con preguntas. Quizá puedas preguntar a otros emprendedores invertidos por cada uno de los inversores. Quizá otros inversores te puedan dar su opinión sobre otros socios. Si un inversor pregunta sobre sus futuros participados ¿por qué un emprendedor no pregunta referencias de su posible inversor?

Porque te la juegas eligiendo inversores y tienes que saber desde el primer momento qué tipo de socio es cada uno.

Lo ideal es tener a tu lado socios que te ayudan y que siempre te dejan hacer por mucho que te cuestionen tus ideas. Un socio como el que tengo yo en coches con un idealista representado por Fernando Encinar. Me podrá dar caña cuando es necesaria pero a la hora de las decisiones la suya siempre es la mía. Y están cuando quiero, cuando pido ayuda y cuando no la pido que para eso la empresa es mía.

Y si no tienes ese tipo de socio que te apoya solo cuando quieres con total alineación elige al segundo socio. El que quizá no te ayuda en el día a día pero es claro desde el inicio. Desde el principio te plantea cuál es su pacto de socios y por qué cosas pasa y por cuales no. Y el que incluso desde el primer momento te dice que sus intereses pueden ser distintos que los tuyos en alguna cosa pero va de frente. Un ejemplo es un socio que te dice que prefiere que no endeudes nunca la compañía, que el prefiere darte el dinero para aumentar su participación. Y te lo dice desde el momento uno, por mucho que pueda tener sentido para tu menor dilución pedir por ejemplo un crédito ENISA versus más de su dinero.

Porque lo que no quieres es lo tercero. Un inversor que  pueda ser inteligente, con contactos, con track récord, con mucho dinero… ¡lo que quieras!. Pero cuando llega el momento si solo piensan en si mismos por delante de los intereses de tu empresa puedes tener un serio problema.  Y no solo pienses que piensan en si mismos, que también los hay de los que no les importa barrer al minoritario que te apoyó en el primer momento. Porque él lo vale y ese día llegará. Quizá por sorpresa.

¿No vas a elegir?

Noticias desde el otro lado. Noticias de Vitamina K.

Un comité de inversión de Vitamina K

Tengo suerte. Soy a la vez fundador de coches.com y cofundador de Vitamina K. Una empresa que fundé y un fondo de capital riesgo que con el esfuerzo de varios también iniciamos. Esta situación te hace ver las cosas desde dos lados distintos y quitarte los colores y dejarte de los emprendedores son unos cual y los inversores unos tal cual.

Siempre que estás en el lado de los emprendedores escuchas cosas raras de los inversores y por eso me he propuesto cada cierto tiempo contar cosas “desde dentro” del fondo para que al menos no falte trasparencia.

Y como solo he escrito una vez sobre el fondo contaré cosas desde el inicio. Vitamina K nació inicialmente con el dinero de los seis emprendedores que constituíamos el comité de inversión. Era la mayoría nuestro dinero y por tanto nuestro riesgo, nuestro capital riesgo. En este punto siempre me hace gracia la frase de que en España hay mucho capital y poco riesgo, frase con la que estoy totalmente en contra por nuestra manera de invertir y por supuesto por dónde invertimos. Porque hay mucha crítica pero habría que preguntar a los que critican cuantos invierten en empresas de otros. Qué fácil es hablar….

Rollos conceptuales aparte la verdad es que invertimos rápido en cinco proyectos, En alguno de ellos los miembros del comité estábamos invertidos personalmente en sus rondas anteriores y al tener la oportunidad no lo dudamos. Durante un año más o menos nos dedicamos a hacer follow-up en las rondas siguientes de las empresas en las que ya estábamos. Alice, Sindelantal, YPD… No veíamos grandes oportunidades en el mercado y confiábamos mucho en estos proyectos.  Y el tiempo nos dio la razón con el exit de Sindelantal y conocimos también el fracaso con el cierre de la parte española de Alice.

A mediados del 2012 nos propusimos incrementar el capital del fondo. Conseguimos doblar el importe incorporando a la vez sabia nueva a nuestro comité de inversión. No solo conseguíamos tener el doble de capacidad económica sino que desde entonces nos aportan muchísimo consejeras como Carina Szpilka, Carolina Tejuca, María Fanjul y el gran Carlos Muñoz Rojas. Ir a un comité de inversión de Vitamina K es un reto espectacular, aunque a veces se haga en el césped de las oficinas de Secuoyas, que de algo hay que morir 🙂

También mostramos nuestros proyectos invertidos a nuestros inversores y amigos en el Vitamina Day. No hay nada como contarle a tus socios qué hace cada una de tus participadas y que se conozca de primera mano la evolución de los proyectos. Y si encima lo organiza el gran Alfonso Merry en Macadamia y viene el gran Marc Vidal a hablar…

En los últimos meses las cosas se están moviendo mucho. Es como cuando quieres ir al cine. Hay temporadas que no hay películas y de repente se juntan todas. De un tiempo en que nos encontrábamos sin proyectos invertibles de repente están saliendo grandísimas oportunidades tanto en las ya invertidas como en nuevos proyectos.

¿Y qué tenemos ya invertido? ¿Qué hemos hecho recientemente?

  • Colideramos la inversión en Ludei, un proyectazo de Eneko Knorr. Inversión pura en tecnología en uno de los mejores empresarios de Internet de España. La tecnología en torno a los juegos será un antes y un después de Ludei.
  • Invertimos en la serie A de Saluspot. Ya escribí sobre esto porque tuve la oportunidad de participar personalmente en la ronda de los friends, fools and family. Hace unos días Vitamina K tuvo la oportunidad de participar en la siguiente ronda, en una de las de verdad. Cabiedes, Fundación Entrecanales, Vitamina K… La ronda es sin un duro de ENISA que muy a pesar de su gran labor creo que es conveniente indicar cuando el dinero viene de privados y cuando es público…

Ah! Y como en Vitamina K somos distintos pues hemos montado una cena vitaminada ¡el día de los enamorados! Un día de amigos inversores para contarnos todos las novedades del sector. No hay nada como llevarse bien con tus hermanos mayores…

Keep tuned, seguiremos contando cosas desde el otro lado, que no es ni otro ni lado.

Varios inversores buscamos un CEO ¿te animas?

Ajedrez niña

Uno de los proyectos más distintos en el que he invertido se ha pausado. Esta es su historia, léela que quizá quieras seguirla conmigo, a mi lado.

Las empresas muchas veces solucionan problemas. Where is the pain? En mi caso es claro: se muy muy poco de programación y muchas veces necesito contratar cracks para trabajar en coches.com ¿Y qué haces si no sabes? Ayuda tener como yo a Nuño, el director técnico de @coches. Él sabe quien merece la pena y quien no pero ¿cómo filtrar a los que saben más? ¿cómo elegir a los que saben de unos lenguajes de programación? ¿A quién entrevisto antes?

Eso se preguntaron hace un tiempo unos emprendedores maños que se presentaban a Seedrocket. Y para solucionarlo a nivel mundial crearon Masterbranch.

¿Masterbranch? ¿Qué es eso? Por decirlo en una frase “un Linkedin de programadores en open source” Vaya, la herramienta on-line que te dice qué programador necesitas, cuanto saben de cada lenguaje y por supuesto la que te pone en contacto con ellos. Como si vas a contratar a un futbolista y supieras antes de entrevistarle si es bueno con la zurda, con la diestra, si defiende bien o cómo de hábil es controlando el balón.

Entenderás que para mi Masterbranch tiene todo el sentido del mundo. De esas empresas en las que he invertido de la cual siempre hablaba con más orgullo diferencial, de las más innovadoras. Y no solo por solucionar algo muy importante sino porque los tres emprendedores han sido siempre magníficas personas alineadas con un elenco de inversores espectacular.

Y lo malo es que los fundadores se han querido bajar del barco. Y no les culpo. Se han sacrificado hasta límites insospechados y al final lo han dejado, mucho tiempo de sinsabores ha tenido su límite.

Y como somos cabezotas ni la pérdida de los emprendedores nos ha hecho bajarnos a cuatro inverores. Carlos Domingo (Telefónica I+D), Eneko Knorr (Ludei) Román Martín (Interbel) y yo hemos comprado el cien por cien del capital y queremos compartirlo con alguien que quiera liderarlo.

¿Requisitos? El proyecto es internacional con lo que no tendrá mucho sentido alguien que no quiera moverse de España. Requiere compromiso con lo que por supuesto habrá que invertir todo el tiempo del mundo, nada de medias tintas. Requiere fondos y estaremos más alineados con quien quiera invertir algo de sus ahorros en el proyecto. Requiere un CEO que establezca prioridades, contrate personal y lance a Masterbranch a donde creemos que puede llegar.

A cambio de todo esto por supuesto participará con una parte del capital. Será su proyecto, como si lo hubiera empezado el. Quizá trabajas por cuenta ajena y nunca has tenido una empresa pero sabes manejarlas, te faltó la idea. Quizá esto sea tu oportunidad.

¿Te animas? ¿Me mandas un mail a inakiarrola arroba gmail.com con tu perfil de Linkedin? A lo mejor hacemos cosas juntos.

Un gran exit. Just Eat compra Sindelantal.

Este es un homenaje a dos grandes emprendedores que han hecho su trabajo, un gran trabajo.

En octubre de 2010 invertía como business angel en dos personas, en Evaristo Babé y en Diego Ballesteros y por extensión en su proyecto Sindelantal.

Por entonces se decía lo de siempre: que había ya mucha competencia, que era un negocio muy demandante de inversión, que ya se había hecho y nadie lo había conseguido, que el mercado no estaba preparado, que iban a venir los grandes players internacionales y que eso, que eran muy grandes…

Pero no se contaba con lo más importante en un negocio, con quien se mueve al son del mercado y es capaz de pelearlas todas. Por entonces unos cuantos individuales vimos que Varis y Diego tenían madera, que iban a ser capaces de hacer el camino y desde el primer momento tomaron una estrategia adecuada en la que se unieron a un equipo asesor muy potente que les dio un empuje inicial grande.

Y con el paso del tiempo tampoco nos equivocamos. En menos de dos años son comprados por Just-Eat, el líder mundial de comida a domicilio después de ganarles constantemente en número de restaurantes, pedidos, ventas, tráfico… ¡en todo!

En este tiempo he tenido la suerte de estar en primera línea de la compañía. Diego y Varis siempre me han querido en el Consejo, primero como inversor individual y después como representante de Vitamina K que entró en dos ampliaciones de capital convirtiéndose en el máximo accionista de la compañía tras los fundadores.

Y estar en primera línea significa estar en todas. Significa apoyar desde Vitamina K como la inversión más importante del fondo, significa mandar cada flyer de restaurantes a domicilio que llegaban a casa para la base de datos, significa irte a Londres a negociar con el comprador, significa participar en el reto del pan de molde, significa reírme hasta la extenuación con el gran Varis, con cada uno de sus newsletters, con ese toque de empresa profesional con un toque gamberro, eso también son las startups.

Y por supuesto significa haber aprendido muchísimas cosas sobre cómo invertir y gente con la que te quieres juntar en todas las aventuras. Cuantas cosas han pasado en estos casi dos años. Que bonito era verles crecer en esa oficina de Trafalgar, en esos inicios con Mumumio, que bien me lo pasé en esos consejos en Tapanco con Juan Manuel de Mingo y con Rafa Garrido y en los cuales se gestó la idea de Vitamina K…

Pero más que recuerdos por encima de ellos hoy toca decir un hasta pronto y un gracias. Gracias Diego, gracias Varis por vuestro tiempo y por vuestra generosidad. Habéis hecho que en España haya un gran exit del que acordarse y que estos señores daneses que nos compran se queden una compañía magnífica de la que da pena despedirse.

¿Qué hace falta de verdad para que España sea Silicon Valley?

Anda que no se han escrito líneas y líneas sobre esto, anda que no magnificamos lo que hay en la costa oeste americana y machacamos lo de aquí. Que malos que somos, que buenos que son. Nuestros políticos es que son tontos y los de allí súper listos, los emprendedores no molamos nada aquí y allí molan mazo, los inversores aquí no tienen dinero y allí están forrados y tal y cual.

Y eso dando por hecho que hay que hacer algo igual aquí que allí y que en Silicon Valley todo es bueno y aquí no hay nada mejor pero sigamos con el copiar y pegar.

Cuando queremos sacar los deberes de lo que hay que hacer aquí pues salen las recetas de siempre con las que por supuesto estoy totalmente de acuerdo

  • Que hay que fomentar el espíritu emprendedor aunque en eso no podemos quejarnos porque de moda de moda estamos.
  • Que las universidades aquí no funcionan y allí funcionan de narices y cada vez hay menos ingenieros por este lado del charco.
  • Que aquí fracasar está mal visto y encima la ley no favorece el mismo, lo penaliza.
  • Y un largo etcétera que no voy a repetir, para eso hay magníficos artículos y solo hay que buscar en Google.

Como digo no voy a decir lo de siempre, creo que voy a dar una receta imbatible: Para que esto avance solo hay que hacer que los inversores en todas sus fases se forren a ganar dinero.

Pues si, cuando se fueron tras la burbuja lo que pasó es que perdieron mucho dinero, lo demás es secundario. Le podemos dar muchas vueltas pero el principal motivo fue eso. Perdieron mucha pasta y los retiró de la inversión en empresas tecnológicas.

Ya Iñaki, pero ¿cómo se llega a eso? ¿cómo se recupera aún más esa inversión? ¿cómo hacemos que inviertan en las fases de los proyectos donde no hay dinero? Pues fácil, mira tu proyecto y piensa

  1. Si no es una burra que vendes o un Powerpoint precioso y ya andas peleando en la calle, por cada cliente y no estás cómodo en tu salón o en tu trabajo por cuenta ajena. Si tienes un equipo de gente que muerde, que tiene los ojos inyectados en sangre.
  2. Si inviertes tu dinero y arriesgas tu vida igual que ellos arriesgan su dinero.
  3. Si te pones un sueldo lógico y no pretendes que te paguen barbaridades además de darte un gran porcentaje de capital.
  4. Si te pones en el lugar del inversor y te das cuenta que la gente invierte para ganar dinero, para multiplicar su inversión por mucho y no para mantenerte a ti y a varias familias.
  5. Si estás siendo generoso en la valoración de tu empresa, si no es “tu tesoro” como Gollum y no te afecta “lo que vale mi mismo modelo en Estados Unidos”
  6. Si das seguridad a tus inversores con vetos y les garantizas que por ejemplo ellos recuperan su dinero antes que tu con un “liquidation preference”.
  7. Si cada vez que las cosas van mal lo primero que haces es ir a contárselo. Si no mientes, si no vendes motos, si…

Estoy seguro que si todos los proyectos fueran así los inversores estarían muy tranquilos dentro de la incertidumbre que es invertir en startups. Algunos ganarán y otros perderán pero las ganadoras darán más caudal al río. Y probablemente ellos serán los más interesados en presionar para que se vayan consiguiendo el resto de cosas tan necesarias.

Y lo digo yo que primero soy emprendedor y luego me he dedicado a ahorrar dineros para invertir. Es muy gracioso el “run run” de que no hay dinero y que los inversores tal y cual cuando para mi es lo contrario, el problema es la ausencia de buenos proyectos invertibles y emprendedores que merecen la pena y entienden lo que necesita un inversor. Silicon Valley empieza en tu proyecto y tu eres responsable de que el ecosistema se retroalimente en España, no mires hacia otro lado.